No te atrevas a tocarme No te atrevas a mirarme No te atrevas a pensar nada de mi Mi amor no es para tí Mi fuego es para mi El calor de mi alma Es el capullo de una flor cerrada La luz en la sala de espera Me alumbra directa y únicamente Como si fuera la elegida Como si fuese la hora de mi show y en breve todos a mi alrededor empezarían a bailar un musical tétrico. Al pararme de la silla cuando toca mi turno, no me puedo parar. Es mi turno pero yo no atiendo y veo todos los otros turnos pasar. Cuándo me toca a mi? Pregunta incorrecta. Cuándo podré atender a mi turno? El reflector me enceguece y yo sigo postrada en esta silla. Cuando por fin es mi turno caigo en cuenta de que estoy en un hospital en el pabellon de análisis clínicos. El turno por el que esperaba es para sacarme sangre. Es mi turno y por fin me puedo parar, pero para salir corriendo. El escape, solo el escape me decide, me moviliza. Evito ir al encuentro de todo lo que me encuentra por defecto...
Así pronunciabas tú las fechas. Entre más cerca estaban las horas de llegar a y media, más eran la siguiente hora que la actual. La mitad del año ya era el otro año, y cuando cumplíamos años ya habíamos vivido el año que cumplíamos, por eso era "cumplir". Llegamos, y al llegar lo pasamos. Le preguntabas a la cajera cuantos centavos habían quedado en la factura para ver si la aproximación al 50 o al 0 te correspondían una bolsa "gratis" -Que no era gratis porque "ahí de cada centavo que nos roban en la aproximación se los cobramos en bolsas y quedamos a paces". Tu mente es de otro mundo. "Avispita" -Fifí. Ibas un paso adelante a todo y nosotros un paso, o dos atrás. Hasta para irte te fuiste antes, y ahora que venía a escribirte con nostalgia porque de coincidencia escuché la canción que te puse ese día, de repente me llega a la cabeza esta forma tuya de ver el mundo y la vida. Tan adelante que "no nos dimos cuenta ni cuándo pasó". T...