Hay varios centros no definidos para los que creo necesitar un puente que generalmente encuentro idealizado en algo externo. El trabajo de mi vida es darme cuenta que no necesito unir ambos centros para equilibrar la balanza, sino darme cuenta que cada cual puede existir dentro de mi de forma equilibrada al mismo tiempo, sin mezclarse, ni tocarse, ni interactuar. Ying-yang, izquierda-derecha, hombre-mujer, femenino-masculino, corazón-cabeza, manos-pies, arriba-abajo, aquí-allá. Soy todos al tiempo, en el medio y en los extremos. Transito todos y todos transitan en mí. Soy una mezcla de cada mitad y sus mitades anteriores. Soy mi papá en su boca, sus cejas y sus orejas, mi mamá en sus ojos, su nariz y sus colores. Soy las manos de Mimí y los dientes de mi Tita. Los lunares de sangre de Goyito y los pasos de cazador de Gabriel. La mitad de mi cuerpo es uno y la otra, otro. Soy una en fotos y otra en persona. Me río cuando lloro y lloro cuando me río. Es parte de mi escen...
Negada, escondida. Parece que nunca te he dado tu lugar. Me gusta decir que no te escogí solo porque no te buscaba, pero sí que te escogí. Has sido sobre todo, un escape. Del ruido, del miedo, del afán, de las responsabilidades externas, del desamor. No me has obligado a nada. Existes y con paciencia me dejas existir en ti. Has sido el espacio del no espacio y el tiempo del no tiempo. Una pausa, una mirada larga hacia adentro. Un añoro pero también una aceptación firme. Me has enseñado a estar sola y conmigo, sola y acompañada y sola sin querer. Muchas veces antes me he hecho esta pregunta: a qué sabes? de que estás hecha? muéstrame el camino. 4:13. Son las 4:13 PM. Número sagrado 4: tus guías te protegen. Llegué aquí pensando que no me quedaría, pero mis guías parecían saber más de mi que yo misma. Se despidieron definitivamente y me dejaron ir, sabiendo que no volvería. Cada vez que me pregunto qué me quieres enseñar, me pierdo en recuerdos de...