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Lluviágrimas de verano

No me conoces No me conoces No sabes nada de mi No te puedo mostrar la persona que soy ahora porque yo misma la desconozco. La encuentro aburrida, cobarde, miedosa, desconfiada, traumada, perezosa, irresponsable, maltraradora, insaciable, resentida, malagradecida, distraída, inconstante, débil, incapaz, intolerante, cansada, solitaria, grosera, gorda, aparentadora, complaciente. La persona que soy hoy no me gusta ni a mí misma, por qué habría de gustarte a tí, o a nadie? Me siento mal conmigo misma, fracasada con la vida, demasiado cobarde para hacer lo que amo, o en su defecto insuficiente o simplemente indecisa, indispuesta a sacrificar lo que haga falta para poder hacer lo que amo sin pensar en el dinero Me siento impaciente de poder hacer lo que quiero algún día Me siento como una niña buscando ser sostenida por unos papás que nunca van a llegar Me desconozco y me detesto y todo el tiempo quisiera ser otra que no es esta Camila presidente Camila cantante Camila trabajadora social C...
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GRITA.

13 de agosto, al día siguiente del eclipse. "Tú ama, ama al mundo, que yo lo odiaré por las dos" Fuego, se desprende de mi garganta con cada grito. Cada aullido de dolor es una navaja que se clava en su carne para vengarla a ella.  Cuánto tiempo de la vida te entendí mal, o creí entenderte, si ni yo misma me entendía.  Qué se puede esperar entender de la vida sin memoria. Tal vez por eso la demencia, para no sufrir tanto. Tal vez por eso la infancia temprana que no recuerda. Para qué recordar tanta injuria, tanta sevicia, tanto desdén.  Te fallaron, ellos, ellas, todos. Nos fallaron. Quienes debían protegernos nos hirieron y luego no nos creyeron.  Cuántas veces te miré a tus ojos entre lágrimas y te llamé dramática, si yo no sabía lo que era el dolor.  Con qué derecho, te llamé y te puse nombres y me puse en otro lugar, en un pedestal. Llevé su foto a tu matrimonio como un trofeo de madurez emocional. Le di dinero cada mes por los ultimos 3 años para demostrarm...

Yellow fever

Long ago there was a fever. Fever for the breath of light. They called it the yellow fever, I called it the yellow light. Siento que mi corazón amarillo es un pájaro nervioso de volar.  Siempre he sabido cómo, mas mis alas se han sabido extender solo de a poco. Cuando el amanecer rosado y el atardercer anaranjado me saluden o despidan,  Volaré despierta o dormida,  Desde o sobre la rama de un árbol,  Y justo antes de emprender mi viaje,  Cantaré al sol una melodía,   Una biespedida. Recordaré recordar, que cada día, Por más que mi ritual se repita, Agradeceré poder usar mi voz y mis alas, Y el que sean ellas, Vistas y escuchadas.

Love is meant to be free

One more time, the reflex, the need maybe, the addiction? The fisiologycal expression. I'm torn between choices and control, or the choice of control.  Swiping, up and down, left and right. Is my mind just a hungry-for-dopamine monster? The images of love and sex and sex with love run through my mind like a fastforward porno movie. My fingers down my shirt keep me tied to reality and what I want to feel in it, but condemnably so, can't experience. Why? -You're about to know.  The images of love and sex and sex with love run through my mind like a fastforward movie. I randomly choose to play the scene that feels the best in the moment. Sometimes it's something that never happened. Sometimes it's something that happened but I can't quite remember anymore, so I put us in the same place, but the scene is still a combination of a past with a fantasy of my creative mind.  I start to have fun, to laugh, to love; to look in the eyes at the darkness of my room as if it i...

Binarios y el tercer camino, o la opción C

Hay varios centros no definidos para los que creo necesitar un puente que generalmente encuentro idealizado en algo externo. El trabajo de mi vida es darme cuenta que no necesito unir ambos centros para equilibrar la balanza, sino darme cuenta que cada cual puede existir dentro de mi de forma equilibrada al mismo tiempo, sin mezclarse, ni tocarse, ni interactuar.  Ying-yang, izquierda-derecha, hombre-mujer, femenino-masculino, corazón-cabeza, manos-pies, arriba-abajo, aquí-allá. Soy todos al tiempo, en el medio y en los extremos. Transito todos y todos transitan en mí.  Soy una mezcla de cada mitad y sus mitades anteriores. Soy mi papá en su boca, sus cejas y sus orejas, mi mamá en sus ojos, su nariz y sus colores. Soy las manos de Mimí y los dientes de mi Tita. Los lunares de sangre de Goyito y los pasos de cazador de Gabriel. La mitad de mi cuerpo es uno y la otra, otro. Soy una en fotos y otra en persona.  Me río cuando lloro y lloro cuando me río. Es parte de mi escen...

Portugal

Negada, escondida. Parece que nunca te he dado tu lugar. Me gusta decir que no te escogí solo porque no te buscaba, pero sí que te escogí.  Has sido sobre todo, un escape. Del ruido, del miedo, del afán, de las responsabilidades externas, del desamor.  No me has obligado a nada. Existes y con paciencia me dejas existir en ti.  Has sido el espacio del no espacio y el tiempo del no tiempo. Una pausa, una mirada larga hacia adentro. Un añoro pero también una aceptación firme.  Me has enseñado a estar sola y conmigo, sola y acompañada y sola sin querer.  Muchas veces antes me he hecho esta pregunta: a qué sabes? de que estás hecha? muéstrame el camino. 4:13. Son las 4:13 PM. Número sagrado 4: tus guías te protegen.  Llegué aquí pensando que no me quedaría, pero mis guías parecían saber más de mi que yo misma. Se despidieron definitivamente y me dejaron ir, sabiendo que no volvería.  Cada vez que me pregunto qué me quieres enseñar, me pierdo en recuerdos de...

Metáforas del cuerpo

El agua cae sobre mi pecho y caliente, enrojece la piel que roza pero no penetra.  Recuerdo la debilidad en mis piernas, una de ellas que tiembla.  Hace 4 meses conocí a Fran.  La vida se sentía potente, brillante. El verano a penas empezaba a irse y mi alma vibraba con el mundo. Era feliz. Escuchaba a Silvia Perez Cruz en vivo, y pensaba que pronto le conocería a él también. Al día siguiente y por el siguiente mes, todo parecería perfecto, idílico. Lo era. No era mentira pero tampoco era verdad. La realidad la interpretaba con el lente rosadito de un sueño en el que el tiempo pasa lento y rápido a la vez.  Viajé, conocí, amé, caminé y caminé y la vida se sintió como otra por un instante largo que penduló la posibilidad de algo que por fin estaba lista para vivir.  Me sentía fuerte, eléctrica, amarilla. Mi cuerpo se movía con propiedad por el mundo; mis pasos eran certeros y leves en su andar. Mi forma era una sola línea estable en sus curvas. Un mar calmo que b...