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Metáforas del cuerpo

El agua cae sobre mi pecho y caliente, enrojece la piel que roza pero no penetra.  Recuerdo la debilidad en mis piernas, una de ellas que tiembla.  Hace 4 meses conocí a Fran.  La vida se sentía potente, brillante. El verano a penas empezaba a irse y mi alma vibraba con el mundo. Era feliz. Escuchaba a Silvia Perez Cruz en vivo, y pensaba que pronto le conocería a él también. Al día siguiente y por el siguiente mes, todo parecería perfecto, idílico. Lo era. No era mentira pero tampoco era verdad. La realidad la interpretaba con el lente rosadito de un sueño en el que el tiempo pasa lento y rápido a la vez.  Viajé, conocí, amé, caminé y caminé y la vida se sintió como otra por un instante largo que penduló la posibilidad de algo que por fin estaba lista para vivir.  Me sentía fuerte, eléctrica, amarilla. Mi cuerpo se movía con propiedad por el mundo; mis pasos eran certeros y leves en su andar. Mi forma era una sola línea estable en sus curvas. Un mar calmo que b...
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Uñas

Me miro las manos como admirandolas.  Hace unos días me pinté las uñas de negro, crema claro y brillantitos.  Las pinté pensando en el año nuevo, en que quería que combinaran con mi pinta, que seguramente por el frío sería algo negro también. Un par de días después el esmalte ya se había descascado de algunas uñas. Hago muchas cosas con ellas, o sin protegerlas lo suficiente. Abro cosas, lavo sin guantes, limpio, rompo, mojo, como, agarro. Con mis dedos y mis uñas. Ayer volví a pintar aquellas que parecían ya dadas por perdidas. Las pinté en un momento de hablar con amigos en medio de un mirador. No es lo más usual pero me otorgó mucha satisfacción. Sin darme cuenta me observaba una y otra vez, admirando con orgullo la belleza de mi pequeño proyecto de auto concepción.  Entre ayer y hoy me pude dar cuenta que este acto de cuidado es auto concepción porque dibuja una yo distinta de la que alguna vez fui.  Mis manos, hace muchos años, eran motivo de vergüenza y pena. M...

A tí también te prometo

Te prometo enternecerme con las flores y los animalitos.  Te prometo cerrar los ojos cuando escuche la música que más me gusta y bailarla y cantarla y tocarla sin ponerme a pensar cómo suena.  Te prometo reírme a carcajadas cuando tenga risa y estornudar con fuerza así levante la casa de un susto.  Te prometo vivir con fuerza y amor y escuchar más y hablar menos. Te prometo sorprenderme por las cosas cotidianas y hacer poemas infinitos sobre ellas, para que no se me olvide su belleza y para nunca tomarlas por sentadas. Te prometo ver las películas con atención y sacar teorías o tramas alternas a la historia e inventarme secuelas y precuelas o chismes de farándula insignificantes, solo para entretenerme y entretener.  Te prometo tomar fotos de cosas bonitas y mostrárselas a la gente que quiero porque qué gracia no compartir la admiración por la vida con quienes la viven.  Te prometo intentar perdonarte y perdonar a los demás. El día de los santos inocentes.

Se van

Se van. Se va la infancia, los recuerdos. Se van ellos.  Se queda la habitación, la casa, la puerta, las ventanas. Se queda el espacio confundido por no saber quién es, ahora que el vacío le llena. Se va la memoria diaria y pasan a anclarse las cosas importantes, la risa, el llanto, la fiesta, la felicidad, la tristeza, los hitos de la historia vista y recordada por cada espectador desde su propio lente.  En mi historia, ustedes fueron parte del lugar seguro, del hogar. Volver cada vez que volví, significó volver no sólo a este espacio, sino a lo que éste espacio significa con ustedes en él.  Se van pero se quedan. En cada cosa que hicimos juntos, en conjunto. En cada cosa que hicieron solos, pero que se plasmó para todos y nos alimentó, o nos cuidó, o nos alegró a todos.  Se va una parte de esa yo que al verse acompañada por ustedes se permitió ser un poquito menos adulta y poquito más niña, infante. Que se permitió no saber cosas y dejárselas a ustedes para que con...

25 de julio: el día del no tiempo Maya

Me desperté desde las 3 am. No pude dormir hasta 2 horas después. Me levanté sintiendo que no debía hacer nada, más que alimentarme.  Me hice un desayuno rico, me bañé y me puse a trabajar.  Dentro de todo lo que hice -que poco tuvo que ver con el trabajo,  Encontré una oferta de empleo que resonó mucho conmigo y de repente otro mundo posible se abrió. Un mundo en el que por fin hago algo que me hace genuinamente feliz. Un mundo en el que pertenezco porque lo que hago importa, impacta, transmite algo. Hablé con Zuly y le conté que otra vez estaba teniendo pensamientos de ira hacia mi mamá por no haberme dado la seguridad y los medios para estudiar.  Se lo dije a Maria también,  Que me sentía como una niña, de nuevo, pero al mismo tiempo atrapada en este presente que de repente me había traído a un lugar sin sentido, sin forma.  Sin saber que este día era el día del no tiempo, y que los rituales eran los que hice, le escribí a mi mamá todas las cosas que alg...

Poemas de un amanecer triste: mi niñita y plegarias para un niño dormido

1. Voy a su encuentro, Y pienso que el lugar más oscuro del camino es tal vez el mejor para verle Y tengo razón Porque justo allí la luz, aunque en todo lugar  Deja de ser distracción de su orquesta de sonidos y colores Las chicharras rezumban El amanecer viene lento a vigilar el día 2. Solo hay una estrella en el cielo que no es el sol, Imagina lo lejos que debemos estar para que sea verano y lo veamos así de chiquito. Los transeuntes me distraen de su espectáculo. El día está llegando y las vísceras gruñentas lo saben. Solo soy un cuerpo que arde en llenuras y vacíos. Que se debate en sonidos y silencios, Luces y oscuridades, Placeres y frustraciones. Nada que anda Nada andante. 3. Las luces de las lámparas en la autopista se apagaron al tiempo que la canción acabó. "Mira niñita te voy a llevar a ver la luna brillando en el mar. Mira hacia el cielo y olvida ese lánguido temor que fue permanente emoción. Para la hija de un hombre con ojos de cristal y papel sellado en la piel. Ay...