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Binarios y el tercer camino, o la opción C

Hay varios centros no definidos para los que creo necesitar un puente que generalmente encuentro idealizado en algo externo. El trabajo de mi vida es darme cuenta que no necesito unir ambos centros para equilibrar la balanza, sino darme cuenta que cada cual puede existir dentro de mi de forma equilibrada al mismo tiempo, sin mezclarse, ni tocarse, ni interactuar. 

Ying-yang, izquierda-derecha, hombre-mujer, femenino-masculino, corazón-cabeza, manos-pies, arriba-abajo, aquí-allá. Soy todos al tiempo, en el medio y en los extremos. Transito todos y todos transitan en mí. 

Soy una mezcla de cada mitad y sus mitades anteriores. Soy mi papá en su boca, sus cejas y sus orejas, mi mamá en sus ojos, su nariz y sus colores. Soy las manos de Mimí y los dientes de mi Tita. Los lunares de sangre de Goyito y los pasos de cazador de Gabriel. La mitad de mi cuerpo es uno y la otra, otro. Soy una en fotos y otra en persona. 

Me río cuando lloro y lloro cuando me río. Es parte de mi escencia no luchar por quedarme en un estado o en otro, sino expresar todos al tiempo, en secuencia o consecuencia. 

Mi trabajo ha sido sentir, por imposición o por don. Siento, medio y soy medium de sentimientos y emociones. Lloro las lágrimas que otros no se han atrevido a llorar, río las risas que otros se avergüenzan de reír, amo el amor que otros esconden amar. Soy un espejo.

Un catalizador, un embudo, un manual, un diccionario. Soy un reflejo que contiene todo y todos a quienes ha visto y escuchado y a veces les muestro su ser en mí, como una onda más amplia de su propia existencia, o a veces me muestro a mí misma el collage completo de sus formas en mí.

Soy un tercer camino, una cuenca que fluye entre o al rededor de las otras opciones. Un cauce que busca formar su propia cuenca para llegar al mar. 

Entre tantos binarios, me he dado cuenta que el puente soy yo. Existen, ambos, en mí, porque yo existo y si pueden existir en mí, entonces ya somos un todo juntos. Mi cuerpo, mi materia, mi mente, mi luz, mi amor y alma son su territorio. Soy espacio, soy cuerpo, soy tierra que sostiene lo que sobre ella se siembra. No hay intermedios en la masa conjunta porque ella lo es todo. 

La opción C, es ser A y B.  

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