Ir al contenido principal

Reality hype

Music was sometimes the foresentence of the forbidden underworlds I was always taught to fear.
I could see myself drawn in the darkness of endless beats that colored people's faces with stripes or dots right at the time to burst.
Ecstasy, the ecstasy.
I wanted to be alone because it felt good. I wanted to dance non-stop pretending not to think about anyone. I got lost.
I came back walking home. I shouldn't have donde that. It was 6 am and the streets were lonely, the sun was starting to paint the mountains yellow-burnt. I ran out of excuses to why my hands were so eagerly shaky, and then the roller coaster went south. I cried for no reason and spent all the tears left to spend in one big flawless end. I've never been my best self, I settle in for too little, because 'going big or going home' sounds like an actual loser's thoughts.

I don't want to be driven by something outside, other than my body. All I need lies inside of me. I just need to think about it and the butterflies of meeting you for the first time will show up. I don't want any other than this life. What more surreal to be living something you can't recall ever to have chosen. What more hype than not knowing what the forwarding second of existence brings, since it will never come first, always second. We live indeterminately in the past, but we like to think we're the future.

Never better drug for a moment than never knowing who you are, far beyond what and how you feel.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Venceremos

Me siento inmune, lo soy. Al virus, al sufrimiento, al paro.  No paro de pensar en él. Es tal vez de las pocas cosas para las que no estoy dormida, inocua, débil.  Me sobran las ganas de estar con él, de saber de él, de verlo bien. Feliz, chistoso, seguro, él. Él, que a 5 horas de conocernos me dijo que no sabía porqué, pero de repente quería verme mucho, y tal vez que ya nunca me fuera de su lado. Él que aún cuando intento escribir con ira sobre todas las otras cosas que suceden además de él, siempre es la primera o la última frase, cualquiera de las dos de vital importancia. Me siento dormida, llevada, traída.  Hoy estaba en la marcha feminista. Una niña de 17 años se suicidó luego de haber sido violada por 4 policías en una estación. Ni siquiera eso me duele. No me duele porque sé que seguramente eso fue lo mejor que pudo hacer. Porque sé que estar allí es vivir una película de terror eterna. Nunca se borra. A veces la pasas más rápido, a veces más lento. A veces duele...

Adán

 Hace rato no vengo aquí, o no lo recuerdo, como ultimamente. Cada vez que vengo hago una releída de cosas. A veces me sorprendo, a veces me decepciono. Hoy me doy cuenta que me gusta mucho escribir sobre dolor, a veces alegría o esperanza. No sé si sobre ti.  Me encanta hablar de primeras veces. Hacer las sensaciones y las emociones especiales "nunca había sentido esto". Y sí, cada una es especial a su manera, pero esta vez, muy como el objetivo de lo que vengo a decir pero con mi marca de especialidad: eres la primera vez.  Eres el principio de algo que no sé si seguirá contigo, aunque ojalá. Has sido testigo y colaborador de mi adultez. Has sido diferente, similar también. El cariño y como se siente el cariño, lo puedo recordar de otros lugares, de otras personas. El amor, así como éste que tu me has dado, también he tenido parecidos uno o dos tal vez, pero nada como el resto de ti.  Tu calma, tu paciencia, tu comprensión, tu persistencia. Nunca las había tenido a...

Para recordar

"Whatever choice you make, your life will grow around it. No choice will be better than the other, it will simply expand you towards a different side of you".  Hay una parte de ti que por mucho tiempo ha querido crear la familia que no tuvo. Ahora la tienes, la amas, volvió a ti. La muerte de los abuelitos no nos acabó, en todo caso nos acercó. Nos volvió frágiles y vulnerables en sincronía, y eso nos acercó profundamente a esa niñez álgida de no saber quiénes somos sin ellos, y esperar a que ellos nos digan quiénes somos con cada palabra, acto y emoción que nos vendrían a enseñar.  Hay otra parte de ti que se desarraigó de todo. Que se convenció de que sola era el camino "correcto", o el camino forzoso que aceptabas porque no había de otra mas que hacerle buena cara al mal tiempo. Con el tiempo te acostumbraste y te creíste tan bien el papel de no necesitar a nadie, que ya no necesitaste a nadie, o eso creíste. Porque no dependías económicamente, porque no vivías c...