Ir al contenido principal

Poemas de un amanecer triste: mi niñita y plegarias para un niño dormido

1.

Voy a su encuentro,

Y pienso que el lugar más oscuro del camino es tal vez el mejor para verle
Y tengo razón
Porque justo allí la luz, aunque en todo lugar 
Deja de ser distracción de su orquesta de sonidos y colores
Las chicharras rezumban
El amanecer viene lento a vigilar el día

2.

Solo hay una estrella en el cielo que no es el sol,
Imagina lo lejos que debemos estar para que sea verano y lo veamos así de chiquito.
Los transeuntes me distraen de su espectáculo.
El día está llegando y las vísceras gruñentas lo saben.
Solo soy un cuerpo que arde en llenuras y vacíos.
Que se debate en sonidos y silencios,
Luces y oscuridades,
Placeres y frustraciones.
Nada que anda
Nada andante.

3.

Las luces de las lámparas en la autopista se apagaron al tiempo que la canción acabó.
"Mira niñita te voy a llevar a ver la luna brillando en el mar.
Mira hacia el cielo y olvida ese lánguido temor que fue permanente emoción.
Para la hija de un hombre con ojos de cristal y papel sellado en la piel.
Ay, tu pelito y tus ojos de miel
Pero ya en tu pecho florecerán colores de amor
Ay, la ternura tendrás para tí".

4.

Me fui a buscarte a lugares lejanos,
Pensando que de allí vería mejor tu alma.
Esperé hasta cuando pude.
Volví con frío y tristeza al calor de mi habitación,
Solo para encontrarme con que tu luz siempre llega a mi ventana.

Sin importar cuán lejos vaya,
Tu amanecer siempre me alcanza.
Tu luz es una bola de colores en mi pecho,
Te llevo a donde vaya, 
Me llevas donde vas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Venceremos

Me siento inmune, lo soy. Al virus, al sufrimiento, al paro.  No paro de pensar en él. Es tal vez de las pocas cosas para las que no estoy dormida, inocua, débil.  Me sobran las ganas de estar con él, de saber de él, de verlo bien. Feliz, chistoso, seguro, él. Él, que a 5 horas de conocernos me dijo que no sabía porqué, pero de repente quería verme mucho, y tal vez que ya nunca me fuera de su lado. Él que aún cuando intento escribir con ira sobre todas las otras cosas que suceden además de él, siempre es la primera o la última frase, cualquiera de las dos de vital importancia. Me siento dormida, llevada, traída.  Hoy estaba en la marcha feminista. Una niña de 17 años se suicidó luego de haber sido violada por 4 policías en una estación. Ni siquiera eso me duele. No me duele porque sé que seguramente eso fue lo mejor que pudo hacer. Porque sé que estar allí es vivir una película de terror eterna. Nunca se borra. A veces la pasas más rápido, a veces más lento. A veces duele...

Adán

 Hace rato no vengo aquí, o no lo recuerdo, como ultimamente. Cada vez que vengo hago una releída de cosas. A veces me sorprendo, a veces me decepciono. Hoy me doy cuenta que me gusta mucho escribir sobre dolor, a veces alegría o esperanza. No sé si sobre ti.  Me encanta hablar de primeras veces. Hacer las sensaciones y las emociones especiales "nunca había sentido esto". Y sí, cada una es especial a su manera, pero esta vez, muy como el objetivo de lo que vengo a decir pero con mi marca de especialidad: eres la primera vez.  Eres el principio de algo que no sé si seguirá contigo, aunque ojalá. Has sido testigo y colaborador de mi adultez. Has sido diferente, similar también. El cariño y como se siente el cariño, lo puedo recordar de otros lugares, de otras personas. El amor, así como éste que tu me has dado, también he tenido parecidos uno o dos tal vez, pero nada como el resto de ti.  Tu calma, tu paciencia, tu comprensión, tu persistencia. Nunca las había tenido a...

10 de Julio de 2021-Me avivabas el fuego

Me avivabas el fuego. Te quise tanto, Te quise tanto querer. Pude y fui todo lo malo de mi, Toda la mala que soy. Pude y conocí todo lo buena, Toda la bondad que puedo tener No es mucha, te aviso Es corta, es volátil Es como yo Un fuego que baila al ritmo del aire que le den Tú fuiste aire, Un respiro, Corto, sustancioso Me llenaste el corazón de una tormenta espantosa, Impredecible, agobiante, Me hiciste sentir viva, llevada, muerta en vida. Mu nublaste. Me hiciste creer que lo único bueno de mí era lo bueno que podía ser contigo, para tí. Me hundiste en la pena del silencio. Cegaste mis sentidos con un anestésico potente, Invisible, inodoro. Me llevaste, me soltaste y me perdiste, De mí, de tí, de todo. Las cosas buenas seguían pasando a mi al rededor como películas viejas. No llegaba a disfrutar de ellas cuando ya se estaban acabando. Las cosas malas parecían todas pequeñas porque solo me importabas tú. Intentaba e intentaba y tan solo resbalaba, De tus manos, de tus labios, de tu s...