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E2: El miedo a no ser amada

Llevo varios días despertando abruptamente entre las 4 y 5am.  Estoy soñando un montón de cosas y de repente un pánico abrupto me despierta.  A veces es un miedo recurrente, como el de perder un vuelo. A veces es un miedo profundo, como el de perder a alguien que amo. A veces es una escena de acción de la película o la serie de la noche anterior.  Hoy fue un mensaje.  Antier encontré un test más de personalidad para hacer. Se trataba de los 9 enetipos. Cada número del 1 al 19 representa un supuesto tipo de personalidad o carácter que se forma en las personas según sus traumas internos.  Respondí 135 preguntas para averiguar mis enetipos. El 8 y el 9 por empate, y luego el 2: el miedo a no ser amada.  En el sueño de hoy había un grupo de personas jóvenes que parecían ser amigos. En esta ciudad onírica hacía calor, e íbamos por un barrio saltando entre casas ilegalmente pero no quedándonos en ninguna. Esta escena de aventura se convierte en un drama adolescen...
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24-28-24

Un mes y unas horas, y unos miles de kilómetros después, y ya no estás, y ya no estoy.  De formas diferentes nos hemos despedido de todo lo que conocemos. Yo tendré más oportunidades de volver y escarbar entre el suelo y las paredes el remanso de polvo que han dejado atrás los días sobre las cosas, el ruido de la calle, el sol sobre las montañas, el frío de las mañanas, depende de dónde despierte esta vez.  Tú tendrás una vista mucho más panorámica, mucho más amplia. Del paisaje, de la vida, de donde estás y donde estoy.  Moriremos, una y otra vez. Y cada vez que yo muera tú vas apoder ver desde el cielo como resucito en este plano. Tú revivirás en mis sueños, en mis recuerdos, en las palabras que relea de lo que alguna vez me escribiste o me dijiste. Tú revivirás en cada canción que escuche que te gustaba, o que me guste, porque fuiste tú quien me enseñó que la música es para sentirla. Cada vez que toque un tempo o un ritmo, mis manos van a revivirte en movimientos terco...

Te fuiste

Me miraste sentado al otro lado del sofá mientras leía, noté tus ojos aguados. Te pregunté si estabas bien, me dijiste "me gusta verte ahí sentada", y yo te dije "a mi me gusta verte ahí sentado". No te arrepientas de no haberme alzado cuando me fuiste a conocer de bebé, porque lo hiciste muchas otras veces más.  Tu amor me alzó muchas veces, sin cansancio. Y fui feliz a tu lado incontables veces.  Te fuiste escuchando Tchaikovsky, dirigiendo tu banda sonora de despedida. La misma canción que le tarareé a mi abuelita cuando me pidió que bailara. No te quejaste, o te quejaste tan poco, que aún sabiendo que te ibas a ir fue una sorpresa que lo hicieras, o al menos así. Hasta el ultimo momento nos dijiste que estabas bien. Te paraste, caminaste, hablaste lo poco que podías. Sabíamos que te ibas y tu también, el cuándo nunca se sabe.  Por primera y última vez te llevamos a la cama ayudándote. Tus piernas ya débiles flaquearon y tuve que abrazarte para sostenerte. Qué ab...

Para siempre

"Tú y yo, dos corazones conectados".  "El corazón que ama, siempre será joven" Perdóname por haberme ido. Una voz en mi interior sabía que serían los últimos días contigo, y aún así me fui.  Perdóname por no saber tener mejor certeza de tus silencios.  Perdóname por alejarme justo ahora. Por no haberte perdonado antes, o más rápido. Sé que sabes cuánto significaste para mi, y todo el amor profundo y devoto que te tuve. Sé que tienes guardados nuestros mejores recuerdos juntos en tu corazón. Las partidas, las llegadas. Las veces que me quedé, las veces que te busqué, las veces que te abracé, que te miré con amor, respeto y cariño.  Gracias por todo tu amor, el que te tocó dar, y el que quisiste dar. Gracias por haber intentado cambiar por mi. Por haber visto mi alma como yo vi la tuya, y haberme dado alas para ser gigante y poderosa. Por haber soplado fuerte, aunque eso implicase que volara lejos de ti.  Gracias por todas las cosas que me enseñaste, el amor a la ...

Cami, ternura.

La gente me conoce y en algún momento empieza a decir que soy muy tierna. Siempre me sorprendo porque yo no me siento así. No me levanto todos los días y pienso en lo tierna que soy, lo suave, lo dulce. No me veo al espejo y pienso, qué tierna. No.  Cuando yo me miro a un espejo veo belleza, veo fuerza, intensidad, a veces cansancio, a veces tristeza, a veces fealdad. Veo muchas cosas, pero nunca ternura. Estos días que vengo recordando cosas de mi infancia pienso en quién era de pequeña, qué sentía, qué pensaba, cómo veía el mundo. Lo que recuerdo me produce mucha ternura, de mí, de esa niña que pensaba con pureza que todas las personas eran buenas, que todo lo que había para ella era amor. Quién eras Cami? Qué hicieron de ti, contigo? La recuerdo y quisiera sentirme como ella. Aparentemente ya lo soy, en apariencias solo, en lo que las personas ven de mi.  Esto empezaba con ira, pero la ira es una emoción secundaria a la tristeza. Así que ahora que la veo más a fondo, veo tr...

Sin sentido

Extrañar ha sido el sentimiento de este año.  Extrañarte a ti, extrañarme a mi.  Hoy extraño la profunda sensación de paz que dejaste en mi. Lo conectada que me sentía con tu amor, con mi amor, con el amor en sí.  Hoy extraño tener muy claro que todo estará bien. Extraño la lentitud con la que los días podían pasar y la certeza de saber quién era, todo este tiempo antes de esto, y quién era allí, en ese momento.  Hoy extraño saber exactamente quién soy y poder escuchar mis adentros con facilidad.  Estoy tan desconectada de todo que encuentro difícil escribir esto.  La bola de basket, el tren, la música, el aceite caliente en el sartén, el viento, el frío, los carros en la autopísta. Cualquier cosa es una buena excusa para distraerme del propósito de quejarme de mi misma. Así de perdida me siento. Hoy, sin sentido. 

El pasado, pasó.

Oigo a Micayla hablarme y hablarme, y entre más habla, esta vez, más me doy cuenta de nuestras diferencias. Lo que antes parecía tan similar entre nosotras, de repente nos separa.  Éramos niñas rotas, llenas de inseguridades y miedos. Llenas de nuestras autenticas formas de haber lidiado con el trauma; llenas de trauma al fin y al cabo. Tantas cosas parecían similares y ahora me siento tan distinta. No solo de ella, de mi, más que nadie.  De repente ese pasado oscuro que tanto nos unía ya no lo vivo como lo vivía, ni como se vivió allí. Yo me encuentro llena de amor, compasión y presente, no sé ella de qué está llena pero no es de esto mismo, o no igual.  Definitivamente he cambiado. Definitivamente nuestras historias eran diferían de manera importante en muchos sentidos.  Sí, muchas veces recibí malos tratos, rechazo, dolor. Sí, muchas veces, mucho tiempo me sentí sola. De la misma manera, ahora que me acerco a los 10 años de haber sanado tantos de estos huecos en m...