Llevo varios días despertando abruptamente entre las 4 y 5am. Estoy soñando un montón de cosas y de repente un pánico abrupto me despierta. A veces es un miedo recurrente, como el de perder un vuelo. A veces es un miedo profundo, como el de perder a alguien que amo. A veces es una escena de acción de la película o la serie de la noche anterior. Hoy fue un mensaje. Antier encontré un test más de personalidad para hacer. Se trataba de los 9 enetipos. Cada número del 1 al 19 representa un supuesto tipo de personalidad o carácter que se forma en las personas según sus traumas internos. Respondí 135 preguntas para averiguar mis enetipos. El 8 y el 9 por empate, y luego el 2: el miedo a no ser amada. En el sueño de hoy había un grupo de personas jóvenes que parecían ser amigos. En esta ciudad onírica hacía calor, e íbamos por un barrio saltando entre casas ilegalmente pero no quedándonos en ninguna. Esta escena de aventura se convierte en un drama adolescen...
Un mes y unas horas, y unos miles de kilómetros después, y ya no estás, y ya no estoy. De formas diferentes nos hemos despedido de todo lo que conocemos. Yo tendré más oportunidades de volver y escarbar entre el suelo y las paredes el remanso de polvo que han dejado atrás los días sobre las cosas, el ruido de la calle, el sol sobre las montañas, el frío de las mañanas, depende de dónde despierte esta vez. Tú tendrás una vista mucho más panorámica, mucho más amplia. Del paisaje, de la vida, de donde estás y donde estoy. Moriremos, una y otra vez. Y cada vez que yo muera tú vas apoder ver desde el cielo como resucito en este plano. Tú revivirás en mis sueños, en mis recuerdos, en las palabras que relea de lo que alguna vez me escribiste o me dijiste. Tú revivirás en cada canción que escuche que te gustaba, o que me guste, porque fuiste tú quien me enseñó que la música es para sentirla. Cada vez que toque un tempo o un ritmo, mis manos van a revivirte en movimientos terco...